La importancia de gestionar nuestras propias emociones

gestion emocionalSi nos paramos a pensar, todos los trastornos mentales derivan de problemas emocionales. Estos problemas emocionales provienen de situaciones vividas con uno mismo y con los demás que no se han sabido gestionar adecuadamente. Estas dificultades a la hora de gestionar las emociones pueden ser diversas; por ejemplo, algo muy común, es tapar las emociones desagradables como la rabia, el odio o el miedo ya que generan malestar en la persona, como una forma de evitar el sufrimiento. Una forma de tapar las emociones suele ser negarlas o bien normalizarlas.

En la negación de las emociones la persona echa tierra por encima y sigue con su vida diaria buscando que le afecte lo menos posible. A corto plazo parece que esta estrategia funciona, no obstante a largo plazo, y si se actúa de la misma forma de manera repetida, puede empezar a dejar mella en la persona, concluyendo en una desconexión emocional.

En la normalización de las emociones la persona no acepta la emoción tal y como es sino que la neutraliza como si eso no le afectara tanto. Esto hace que racionalmente la persona se acabe creyendo que no le afecta, sin embargo la emoción sigue estando, y se produce por tanto un desequilibrio entre la razón y la emoción.

Yo siempre se lo explico a mis pacientes con una metáfora de la olla a presión: Imaginemos en la olla a presión el vapor que se va creando en su interior con la válvula de escape cerrada. Si la dejáramos durante mucho rato con la válvula cerrada llegaría un momento en el que la olla explotaría porque el vapor no tiene salida.

Lo mismo ocurre en las personas. Si no les damos salida a las emociones que tenemos, llega un punto en el que éstas tratan de salir como pueden y lo hacen a través de la ansiedad, la depresión, el estrés o a través del cuerpo mediante la somatización, entre otros.

Por tanto, trata de estar más atento a lo que sientes. Explora lo que te ocurre por dentro con atención, obsérvate y pregúntate ¿qué siento? Para identificar el sentimiento ponle el nombre que le corresponda: miedo, rabia, culpa, alegría, etc. es una forma de que pase de ser inconsciente a consciente. Una vez identificada la emoción puedes preguntarte ¿Por qué siento esto? Y acepta ese sentimiento tal y como es porque es tuyo y eres humano.

El saber cómo gestionar las emociones no es una tarea fácil, ya que requiere que la persona entre en contacto consigo misma, requiere introspección y enfrentarse a las emociones desagradables, y la persona a veces no se encuentra preparada para hacerlo o no sabe cómo hacerlo. Para ello, los psicólogos somos los profesionales preparados para ayudaros en este proceso que a la larga solo puede traer cosas positivas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *